
Utiliza cajas de cartón y no de plástico. Por más vistosas que sean, piensa más bien en la utilidad de cada una. Una buena caja de cartón puede contener hasta 50 kilos de peso sin romperse. Está formado por varias capas de papel grueso pegadas entre sí, y es muy duro. Mientras tanto, el plástico tiene un período de descomposición muy lento, por lo que es dañino para el medio ambiente.
El agujero de ozono está cada vez más grande como ya sabemos. Evita utilizar aerosoles. Opta por desodorante a bolilla y pinturas en lata. Revisa periódicamente el motor del auto si observas que sale humo del caño de escape.
Seguramente cerca de tu barrio habrá alguna farmacia, kiosko o estación de servicio que tendrá un recipiente para tirar las pilas viejas, o un canasto para las latas.
Si tienes jardín o macetas en el balcón, puedes hacer compost. Se trata de abono ecológico. Se hace enterrando restos de fruta en la tierra. De esta manera, si reciben aire y agua, alimentan el suelo.
Ten en cuenta que el ruido también es una forma de contaminación. Cuando hay sonido en exceso se produce la llamada contaminación acústica, que altera las condiciones medias de un ambiente determinado. Por eso, controla el caño de escape de tu vehículo, evita poner música excesivamente fuerte, ya que afecta directamente a tu salud.