
Una lámpara de bajo consumo funciona como un pequeño tubo fluorescente pero en su fabricación se utiliza 100 veces menos mercurio. En contraprestación a su precio más elevado que la lámpara común, cabe destacar que su vida util puede llegar hasta los 15 años de uso ininterrumpido.
Utilizando lámparas de bajo consumo estaremos apostando por el desarrollo sostenible así como por la economía a medio / largo plazo.
Utiliza luces próximas para trabajos como leer, coser, estudiar y elimina luces indirectas, que suponen un gran consumo al tener que ser de mayor potencia.